Entrevista a Marcos Gallo (magíster en Economía Política y docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata) para entender nuestra situación económica actual.

Por Nacho Urbizú

Mar del Plata volvió a ser la capital nacional del desempleo. Según el INDEC el 13.4% de los marplatenses hoy no tiene trabajo. A la postre, el Ejecutivo municipal se ha caracterizado por sub-ejecutar partidas presupuestarias fundamentales para la comunidad, y el escenario recesivo de la economía nacional repercute fuertemente en “la feliz” por la matriz productiva que la caracteriza.

Al mismo tiempo, el gobierno nacional declaró el “default selectivo” e implementó (tarde) medidas “kirchneristas” como el control para la entrada y salida de capitales y el control de cambios (mal llamado cepo). 

Alberto Fernández se encontrará, de refrendar en octubre el triunfo de las PASO, con un escenario fuertemente inflacionario (55% interanual), default selectivo de deuda y la consecuente falta de financiamiento externo, un desempleo cercano a los 11 puntos y en aumento, y un nivel de pobreza que se calcula que llegará al 38% al momento de la asunción del nuevo presidente.

Cabecitas Negras conversó de todo esto  con Marcos Gallo, Licenciado en Economía (UNMdP), especialista en docencia Universitaria (UNMdP), Magíster en Economía Política con mención en Economía Argentina (FLACSO), integrante del Grupo Estudios del Trabajo; y profesor adjunto de las cátedras de Macroeconomía I y Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

  • Hay una disyuntiva que surgió hace poco en una reunión de producción de Cabecitas Negras y que te queremos plantear: ¿Cuál es el modelo productivo que debe impulsar el próximo gobierno de Mar del plata? ¿Debemos potenciar las actividades tradicionales, la pesca, el turismo, el cinturón frutihortícola y la actividad textil, o debemos impulsar el crecimiento de la industria?

Con respecto al modelo económico local, primero tenés ahí una restricción que es el modelo económico nacional, porque si lo nacional agrede el mercado interno y agrede a la industria como fue sucediendo en estos últimos 4 años, es muy difícil que cualquier actividad industrial o diversificación productiva a nivel local pueda prosperar. 

Yo creo que en Mar del Plata pasa un poco, a una escala mucho más pequeña,  lo que pasa a nivel nacional. Si vos te centrás solamente en las actividades tradicionales, que son actividades mayormente primarias, extractivas y de servicios, en el turismo, o una actividad industrial acotada, como es la textil, vas a tener un problema sobre la dinámica del mercado de trabajo local.

El turismo ya no alcanza para emplear a una población de casi 800 mil habitantes como tiene esta ciudad, la pesca ni que hablar, y el cinturón fruti-hortícola tampoco. La industria textil en estos años sufrió un retroceso muy grande como consecuencia de toda esta política de apertura de mercados y desregulación que implementó el  actual gobierno. En la medida de lo posible, para un núcleo urbano del tamaño de Mar del Plata, si vos querés mantener un mercado de trabajo con niveles de desempleo aceptables o razonables tenés que diversificar la industria, tenés que diversificar la estructura productiva. La promoción de un parque industrial, la promoción de la instalación de plantas industriales en la ciudad es un objetivo que se tiene que proponer cualquier Estado local, sino es condenar a Mar del Plata a una tasa de desempleo de dos dígitos permanente, más allá del escenario nacional. 

  • Casi pleno empleo en verano, y el desempleo más alto del país el resto del año.

Sí, ni siquiera se alcanza el pleno empleo en verano. Antes Mar del Plata tenía la característica de que el turismo tenía un peso específico muy grande en la actividad de la población local, pero hoy eso ya no es así. El turismo es una actividad más. Mar del Plata no es un destino turístico internacional, es un destino exclusivamente mercado internista. 

Las actividades tradicionales, pesca, turismo, cinturón frutihortícola e industria textil son absolutamente insuficientes para el volumen que alcanzó hoy la población de Mar del Plata. 

  • Más allá del desastre económico provocado por la administración nacional y la provincial… ¿Cómo evalúas la gestión económica local?

Yo no conozco tanto los números finos de lo que es la administración local, pero por lo poco que sé, han sub-ejecutado partidas presupuestarias muy importantes. Educación, salud, y a partir del año pasado en obra pública. Además Mar del Plata es una ciudad muy difícil de administrar porque la mitad del presupuesto viene de la coparticipación provincial. La gestión de Arroyo se ha caracterizado por eso, por sub-ejecutar partidas presupuestarias muy importantes y uno lo ve fundamentalmente en el deterioro del sistema de salud municipal y en el sector educativo.

  • Se jactan de tener una gestión superavitaria pero lo consiguen a fuerza de sub-ejecutar partidas.

Sí, pero ni siquiera es una gestión superavitaria. Mar del Plata no subsiste con recursos propios, depende en gran medida de la partida que le coparticipa la provincia, que es aproximadamente la mitad del presupuesto. Sin eso Mar del Plata es absolutamente inviable en su presupuesto público.

La obra pública que han hecho, uno puede ver que se centra en la parte de la ciudad más visible y cualquiera que recorra los barrios sabe del deterioro de las calles, las luminarias y el alcantarillado. En el Barrio Belgrano, Bosque grande, Belisario Roldán, todos barrios que yo tengo oportunidad de recorrer con cierta frecuencia, las calles son intransitables, y vos ves que no pasa una máquina a emparejar las calles hace años. Es una realidad que todo el desarrollo de la periferia marplatense, por llamarlo de alguna manera, se abandonó completamente.  La construcción de los polideportivos y el centro cívico del Barrio Libertad eran iniciativas muy buenas. 

  • La terminación de los polideportivos y su puesta en funcionamiento es una demanda fuerte por parte de la gente.

En el polideportivo del Barrio Centenario lo único que le quedaba por hacer era la conexión de la instalación de gas y no se inauguró por eso, y ahora se está viniendo abajo, y el de Alto Camet ahora está todo cubierto de vegetación, se está viniendo abajo también. Y el Centro Cívico de Libertad que era un proyecto bárbaro, creo que hoy es un depósito de autos secuestrados, o sea, está totalmente abandonado. Y generar un Centro Cívico ahí, un polo administrativo del Estado generaba un dinamismo enorme en esas zonas, muy importante.

  • Te quería preguntar sobre una disyuntiva que hay con respecto a la caracterización que hemos hecho nosotros del proyecto de Macri. Uno escucha economistas compañeros decir que este proyecto es neoliberal. ¿Siempre fue neoliberal o recién a partir de la intervención del FMI?

Yo creo que antes también. Vos lo podés ver desde distintos niveles de análisis, en lo local fue un proceso de transferencia de ingresos de los pobres a los ricos descomunal, de hecho se ve concretamente en cómo ha cambiado la estructura de precios relativos.

Hubo un proceso de transferencia de pobres a ricos que tuvo sectores específicamente beneficiados. Primero el complejo agroexportador, que yo insisto siempre en remarcar que es algo distinto del campo. A mí hablar de “el campo” como una categoría indiferenciada es algo que me molesta mucho porque oculta muchas realidades. Lo que se benefició es el complejo cerealero y oleaginoso, que acá en Argentina está dominado por, más o menos, una docena de grandes multinacionales. Está centrado en la pampa húmeda y se basa en una estructura de la propiedad agropecuaria muy concentrada. Vos en el campo tenés también los productores de carne avícola, de carne porcina, los tamberos, todo el cinturón frutihortícola de Rio Negro, todos sectores que con este modelo se están fundiendo. Todo eso también es el campo, con lo cual no es correcto afirmar que este gobierno benefició al campo. Benefició al complejo exportador cerealero y oleaginoso, que está centrado en una docena de multinacionales que controlan la totalidad de la exportación. 

Beneficiaron a las petroleras, a las empresas de servicios públicos, al sector financiero, y pará de contar. Después muchos sectores industriales, incluso grandes, se vieron perjudicados. Esa acumulación de riqueza que tenía lugar en estos grandes beneficiarios del modelo necesitaba transformarse en dólares y fugarse. Y para eso era necesario el endeudamiento externo, el endeudamiento externo cumplió esa función. Para ponerlo en un ejemplo muy concreto, el aumento de las tarifas de luz y gas implica una transferencia de ingresos desde el bolsillo de los asalariados a las ganancias de estas empresas, que perciben esas ganancias en pesos, para poder asegurarlas necesitan convertirlas a dólares y retirarlas del país. ¿Y esos dólares de dónde provienen? Provienen del endeudamiento externo. La finalidad del endeudamiento externo es exclusivamente esa. Y si vos ves la evolución de la deuda externa, y la evolución del desequilibrio externo, tanto por déficit de cuenta corriente más formación de activos externos, es casi la misma cifra, alrededor de 150 mil millones de dólares en estos casi 4 años. Todo el endeudamiento externo, el que se contrajo con acreedores privados en un primer momento, y el que se contrajo con el FMI después, fue a financiar la salida de capitales. 

Desde el día 1 sabíamos que era un modelo insustentable, desde el día 1 decíamos “si este ritmo de endeudamiento se profundiza en algún momento va a colapsar”, porque cuando el crédito externo se reduce, vos tenés partidas viejas de deuda que superan las nuevas líneas de crédito que te van dando. O sea, las nuevas líneas de crédito que te van dando no alcanzan para pagar los vencimientos de deuda vieja,  y ahí ya el sistema comienza a colapsar. Y eso le pasó a Macri en enero del 2018. A esto a veces no se le presta atención. En enero del 2018 fue el último desembolso de los mercados de crédito de particulares, y vos ves la evolución de las reservas de enero 2018 a abril 2018 y van en caída libre. Y en abril lo que pasó es que JP Morgan cambió las Lebacs y se retiró del país y ahí se desató la corrida. Y a partir de 2018 el esquema no colapsó gracias a la intervención del FMI, sino hubiera colapsado a mediados del año pasado.

  • En diciembre de 2015 la alianza Cambiemos recibe el Estado con una deuda de alrededor del 25% del PBI. ¿Cuál es la necesidad de salir a empapelar el mundo con bonos argentinos? ¿Por qué la necesidad de salir a tomar deuda indiscriminadamente desde el minuto 1 de gobierno? ¿Hay una intencionalidad de saqueo y de entrega, o realmente tuvieron cierta impericia y les salieron mal las cosas?

Yo creo que hay una mezcla de las dos cosas. Primero la necesidad de tomar deuda del modo en que lo hicieron está en dolarizar parte del excedente que sustraen del país para poder llevársela afuera, porque ese excedente en pesos queda circulando en la economía interna, y el verdadero negocio es dolarizarlo y llevárselo afuera, y ahí queda resguardado de cualquier medida de política económica que pueda tomar cualquier gobierno posterior. Y en segundo lugar, habilitó una bicicleta financiera descomunal, que es este proceso de endeudarse en el exterior a una tasa de interés determinada, convertir eso a pesos, depositarlo en el sistema financiero interno a una tasa mucho más alta y después hacer la operación inversa, con lo que te llevás una ganancia que es el diferencial de tasas de interés entre la economía interna y la economía externa, menos la tasa de devaluación. Eso funcionó durante varios meses, no todo el tiempo porque en los momentos de devaluación muy frenética la bicicleta financiera pierde mucha rentabilidad, incluso puede ir a pérdida en algunos momentos. Pero pensemos que en 2016 y 2017 tuvimos un dólar relativamente estable entre los 16 y 18 pesos, un proceso de devaluación muy gradual, y las tasas de interés que rendían las Lebacs en ese momento era del 27/28%, y la tasa de interés internacional a la que se podía endeudar un particular argentino estaba en el 11%, estamos hablando de alrededor de 15 puntos de diferencia, de rentabilidad en dólares que obtenían quienes hacían la bicicleta financiera. Una ganancia en dólares que no conseguís en ningún lugar de mundo. Bueno, para que este esquema funcione se necesita endeudamiento externo.

Este es un esquema de negocios que aprovecharon, no solo los grandes bancos, no solo fondos de inversión del exterior sino también muchas empresas locales. Para eso es que también se liberó la compra de Lebacs para cualquier particular. Todo eso después cayó debido al  acuerdo con el Fondo Monetario, que obligó a desarmar las Lebacs, con lo cual se pasó a hacer bicicleta con los plazos fijos, en un esquema parecido pero que funcionaba con otros instrumentos.

La deuda externa era necesaria para aceitar el mecanismo de bicicleta financiera, que es un negocio fabuloso para grandes operadores del sistema. Y después para poder desbloquear parte del excedente que estos sectores que se beneficiaron con el modelo obtenían en el mercado interno, sustrayéndolo de los salarios reales, que en principio es ganancia que obtienen en pesos y necesitan dolarizar y llevársela afuera. La deuda externa cumple ese doble objetivo. 

Y después uno esto lo tiene que pensar en términos geopolíticos. El gobierno de Macri es parte de una movida política a nivel continental orquestada desde Estados Unidos, que busca incorporar a América Latina a su propio esquema de acumulación. Hacer de América Latina en su conjunto, un mercado reservado, una fuente de recursos naturales prácticamente inagotable, muy diversificada y un proveedor de mano de obra barata para la industria de ensamblaje, para la maquinaria. El modelo de integración regional que representaba el Mercosur, por ejemplo, por los modelos de desarrollo autónomos que estaban llevando adelante los gobiernos de Néstor y de Cristina en Argentina, el gobierno de Lula en Brasil, el gobierno de Chávez en Venezuela, el de Evo Morales en Bolivia que todavía persiste, eran un obstáculo a ese esquema, a ese modelo de integración. También el gobierno de Mauricio Macri vino a cumplir con los objetivos geopolíticos que el gran capital concentrado norteamericano se imponía para la región. Y el endeudamiento externo es una política de condicionar a futuros gobiernos también, no se puede perder de vista eso.

  • Entonces es un saqueo exitoso, más que una política económica desafortunada.

Las dos cosas. Creo que en el gobierno hay, primero un enorme nivel de dogmatismo por parte de muchos funcionarios. Hay muchos funcionarios, sobre todo en las segundas y terceras líneas que creen en esto. No creo que tengan en la cabeza todas estas cuestiones de las cuales nosotros hablamos, de la subordinación geopolítica de la Argentina y de América Latina con los Estados Unidos y la sustentabilidad de un modelo de endeudamiento permanente. Creen en la eficiencia de los mercados y ven, por lo tanto, en la desregulación financiera que aplicó el gobierno de Mauricio Macri desde el día uno, algo positivo. Esto tiene que ver con lo que es la formación de los economistas a nivel general, en la mayor parte de las universidades del país y en buena parte del mundo también. También hay cuestiones culturales, en muchos sectores sociales se cree en la ortodoxia económica, en la libertad de mercado y en la “integración al mundo”. Por un lado, es eso, y por el otro lado, creo que hay gente que tenía muy en claro lo que estaba haciendo y que iba detrás de esos objetivos políticos y económicos, y en ese sentido sí es un saqueo exitoso. Por un lado, son ineptos, de acuerdo a la opinión que tenemos nosotros en el sentido de que tienen un marco teórico económico que los lleva a un diagnóstico económico completamente irreal, completamente equivocado, que no se corresponde para nada en cómo realmente funciona la economía Argentina y la economía mundial. Y por el otro lado, hay gente que realmente sabe lo que hace y que en forma, en cierto sentido deliberada, llevó a la Argentina a la situación actual. Fue un saqueo exitoso en el sentido de que se llevaron mucha plata, pero fracasó en el sentido de que no fue sustentable. Ahora hay un cambio de signo político que creo que no estaba en los papeles de ellos ni del gobierno norteamericano. Y en ese sentido es relativo o discutible que haya sido exitoso. Lo hubiera sido si hubieran podido convencer al conjunto de la población de que esto era algo necesario e inevitable, y creo que con parte de la población lo hicieron, pero claramente no pudieron convencer al conjunto. En ese sentido, parcialmente la batalla cultural, por lo menos por ahora, la perdieron. 

Hay otra cuestión acá que a mí me despierta muchas dudas, este esquema era insostenible, técnicamente era insustentable. Si ellos hubieran ganado, si Macri hubiese sido reelecto. ¿Qué hubiera hecho? Porque no podía seguir endeudándose y fugando indefinidamente. Para mí eso es una incógnita. ¿Qué es lo que ellos tenían planificado una vez que este ciclo de endeudamiento y fuga se agotara (que se acaba de agotar ahora), en caso de continuar en el gobierno? No lo sé. Lo que sí estoy seguro es que tenían en agenda un esquema económico y social muy regresivo, muy concentrador de riquezas y muy excluyente.

  • Yo siempre pensé que Cambiemos no soñaba con un segundo mandato, que venían a hacer un trabajo determinado durante cuatro años y que sabían que después de eso se iban a tener que ir. Siempre la derecha tuvo un mínimo de votos del 30%, que es el núcleo duro que los votó aun en crisis como la del ´89. Pero igual, hasta antes de las paso, sorprendía que realmente aún tuvieran chances concretas de acceder a un segundo mandato. Dujovne mismo dijo “en cualquier otro momento de la historia argentina, si hacíamos este ajuste nos echaban a patadas”. Siempre pensé que ellos venían a hacer este laburo durante 4 años, a endeudarnos a 100 años, a disciplinar el mercado laboral, y entregar algunos recursos estratégicos, sabiendo que después de eso la gente no los iba a aguantar. Creo que hasta ellos se sorprendieron de seguir teniendo ciertas chances después del desastre que hicieron.

Yo no lo sé eso. En algún momento lo pensé, pensé “vienen a afanar lo más que puedan lo más rápido posible porque saben que dentro de poco tiempo se van a tener que ir”. Pero después viendo cómo se movieron en el último año y medio, claramente se prepararon para dar la disputa electoral. Y no solo ellos, tuvieron un apoyo externo muy claro, muy explícito y contundente. Cuando se dice que el préstamo del Fondo Monetario fue a financiar la campaña de Mauricio Macri, eso es estrictamente así, había un interés geopolítico. Y en ese sentido yo creo que tenían la intención de continuar, pero cometieron errores muy groseros en lo político. En el proceso de concentración del ingreso, el saqueo, como lo llamamos, en las medidas económicas que causaron un deterioro en la calidad de vida de las grandes mayorías, fueron demasiado rápido, y eso erosionó su base electoral, no completamente, pero sí lo suficiente como para tener una derrota electoral contundente y significativa. Digo no completamente porque siguen teniendo un tercio del electorado que los apoya de manera incondicional. Por lo cual creo que aun así ellos tenían la esperanza de seguir, de hecho creo que el resultado de las PASO fue inesperado, nadie esperaba una diferencia tan grande. Subestimaron la capacidad de reacción de la población, pensaron que pisándole la cabeza a la gente más allá de cierto punto, aun así los iban a votar, sobre la base de campañas electorales o estrategias electorales que giraban en torno a argumentos no económicos. Ciertas funciones valorativas como la meritocracia, cierto rechazo simbólico al peronismo, el convencimiento de que el nivel de vida normal para una sociedad como la Argentina era mucho más bajo que el que se vivió durante los últimos gobiernos del kirchnerismo, trabajaron mucho en esos esquemas propagandísticos. El tema de la corrupción…, como si en este gobierno fueran…

  • Las carmelitas descalzas…

¡Sí!,  eso el periodismo lo ha logrado instalar, “vuelven los corruptos y se van los honestos”, lo han dicho hasta los últimos días. Y cualquiera que conozca la trayectoria de Macri y de la gente que lo rodea saben muy bien de qué se trata esto.

  • Han roto todos los resortes de la economía, todos los indicadores de la economía dan mal. Una inflación altísima, un desempleo alto y en aumento, una situación social delicada, una moneda muy frágil, riesgo país muy alto, crisis de deuda y default… ¿Es la peor crisis de la historia Argentina? 

No, ésta tiene un elemento que la hace más complicada que las anteriores, que el grueso de la deuda es con el FMI, eso es algo nuevo. En 2001 la deuda con el FMI era muy chiquitita, era de menos de 20 mil millones de dólares. El 80% de la deuda en 2001 era con acreedores privados atomizados, eran títulos de deuda en manos de tenedores privados, muchos de los cuales tenían esos títulos a partir de su participación en fondos comunes de inversión, sin saber lo que había adentro de esos fondos de inversión. Se enteraron que eran acreedores del Estado argentino cuando esos bonos entraron en default. Ahí empezaron a aparecer las asociaciones de bonistas europeos, japoneses, etc. que empezaban a reclamar que el Estado argentino les pagara, toda esa deuda que entró a los canjes de 2005 y 2010, con una quita del 65% y con condiciones muy favorables para la Argentina y que iba camino a cancelarse completamente. 

Una vez que se produjeron las dos grandes reestructuraciones, Argentina pagó puntualmente todos los vencimientos, sin pedir crédito nuevo, sobre la base de recursos propios, con reservas que ingresaban al BCRA como resultado del superávit del comercio exterior y en condiciones muy sustentables.

Las condiciones globales de 2001/2002 eran mucho peores que las actuales, salvo este detalle, que no es menor, la deuda era del 150% del PBI, la destrucción de capacidades productivas locales era mucho mayor, la situación social era muchísimo más dramática y el sistema financiero había implotado como consecuencia de la pesificación asimétrica, lo cual implicó un costo para el Estado muy grande. Hoy la administración de todas esas variables es mucho más simple, entre comillas, no digo que sea fácil, pero las dimensiones que han alcanzado todas esas variables no son tan complejas ni tan grandes como eran en el 2001. Después del brutal endeudamiento que llevó adelante el gobierno de Mauricio Macri, la deuda bruta es el 70% del PBI. La situación social no llegó a los niveles de 2001/2002, a pesar de que empeoró mucho. Y medido como se mide hoy, la pobreza llegó a ser del 57%.

Dicen que el gobierno de Kirchner dejó 30% de pobres, sí pero la bajó de casi el 60%. Aun aceptando el dato de pobreza de lo que ellos dicen que dejó el kirchnerismo (30%), se mejoró 30 puntos desde 2003 a 2015!. O sea, sacó de la pobreza a casi 15 millones de personas, con los datos y la metodología de este gobierno. Con lo cual, si se habla de los 30 puntos de pobreza que dejó el kirchnerismo, miremos la película completa. Además de que ese dato, como todos los datos de pobreza, pueden ser cuestionables, hay que ver las cuestiones metodológicas y la canasta de bienes que se toma.

Hoy el sistema financiero no está completamente dolarizado como en aquel entonces (2001). Hace 18 años había mucho descalce de monedas. Todas las deudas y todos los créditos en el sistema interno eran en dólares, con lo cual la devaluación generó un descalabro enorme, muy difícil de sanear. Hoy esa situación no existe. Tenemos problemas graves, el más grave de todos es el volumen de deuda con el Fondo Monetario, eso sí es un punto en contra en relación a crisis anteriores, y creo que va a ser el más difícil de resolver. Y en lo financiero tenemos algunos problemas complicados, en particular el tema de las Lelics, eso es una bomba de tiempo, que va a ser difícil de desarmar…

  • 84% de interés las Lelics hoy..

84% de interés, prácticamente la totalidad de los plazos fijos en pesos hoy se destinan a la compra de Lelics, con lo cual hay que manejar eso con mucho cuidado. Hay que lograr que cuando eso se empiece a cambiar por instrumentos de deuda de más largo plazo no genere una corrida bancaria, es un tema muy delicado. Pero no deja de ser una cuestión del sistema financiero interno, que se maneja en la propia moneda, con lo cual le da cierto margen de maniobra al Banco Central, que no tiene con respecto a otras situaciones. 

  • La pregunta que nos hacemos todos es ¿Cómo se sale?. 

En principio con medidas diametralmente opuestas a las que ha ido tomando este gobierno a lo largo de casi 4 años. De hecho ya empezó…

  • Yo celebré el nuevo CEPO…

Yo creo que el CEPO no debió haberse sacado nunca. Yo fui un defensor del CEPO cambiario siempre, por varias razones. Es verdad que genera problemas, pero…

Primero, el 90% de la población argentina no compra dólares, no ahorra en dólares, no se maneja con dólares, con lo cual, a la gran mayoría de la población ni el CEPO ni el dólar Blue los afectaban en lo más mínimo. 

  • Aparte el CEPO nuevo tiene un tope de 10 mil dólares por mes. Al común de la gente no le afecta en absoluto.

Claro, ¿quién tiene una capacidad de ahorro de 10 mil U$s por mes?. Yo sería mucho más restrictivo, pondría un límite mucho más bajo, mil dólares por mes por persona física. Al tipo de cambio actual estamos hablando de que tenés que tener una capacidad de ahorro de 60 mil pesos por mes… ¿Quién los tiene? El margen de maniobra que tiene que permitir el mercado cambiario es ese, unos pocos dólares por mes para atesoramiento, que se lo tenés que permitir a la gente, porque la verdad es que en la Argentina no hay opciones de ahorro en moneda local que no pierdan valor a lo largo del tiempo. Entonces hay que permitir que la clase media y la clase media baja que puede ahorrar un poco, compre unos pocos dólares para atesoramiento por mes, de ahí para arriba, tiene que estar todo regulado. Y el mercado inmobiliario se va a terminar pesificando a la fuerza. 

Nunca hubo CEPO para importar, eso de que no podíamos importar porque había CEPO es totalmente falso. Si vos importabas, presentabas la factura de importación, te vendían los dólares necesarios a 9 pesos, durante la vigencia del CEPO más restrictivo, el de 2012. Para la remisión de utilidades al extranjero las empresas tenían que pedir un permiso especial al Banco Central y en la medida que se permitía esa remisión de utilidades, el Banco Central vendía los dólares al tipo de cambio oficial. Claro, estaba regulado eso, no te permitían llevarte lo que quisieras. Y la formación de activos externos, que es lo que comúnmente llamamos “fuga de capitales”, esa formación de ahorro en moneda extranjera para llevarse al exterior estaba prácticamente cerrada, y eso es lo que molestaba, los movimientos de los grandes. Pero los movimientos de los grandes tienen que estar restringidos, y yo creo que no en forma coyuntural. Esto tiene que ser así hasta que Argentina logre solucionar el problema de la restricción externa, lo cual nos va a llevar no menos de 20 años. Eso implica diversificar la estructura productiva, diversificar las exportaciones, y eso requiere integración regional, nuestro país solo no lo puede hacer. Ahí tenemos un obstáculo geopolítico muy grande. Las dimensiones del mercado interno argentino te ponen un límite a la diversificación productiva y a la integración industrial que podés tener. Ese es un problema que tiene Argentina desde siempre, lo vio Perón en el ´50 y quiso hacer la alianza ABC (Argentina, Brasil Chile) anticipándose al Mercosur en casi 40 años. Hubo conversaciones con Getulio Vargas para llevar adelante ese proyecto y después Vargas es empujado al suicidio en 1954. No es casual que a Perón acá lo derroquen en el ´55. Y una de las razones por la cual Perón desistió de resistir fue esa, “que voy a hacer si voy a estar solo”. Miró el ejemplo de la república española que se quedó aislada después del alzamiento de Franco, por eso se fue. Y acá pasó algo parecido, a Dilma Rousseff la derrocaron cuando ganó Macri, si no gana Macri yo creo que no la derrocaban. Y Venezuela no se cae porque Maduro tiene el apoyo incondicional de las fuerzas armadas. Eso es algo que nosotros también nos tenemos que plantear en algún momento, ¿Qué hacemos con nuestras fuerzas armadas? Tenemos aún el problema de que todavía nuestras fuerzas siguen asociadas a su papel en el terrorismo de estado, con eso va a haber que hacer algo.

  • Alberto Fernández dice que hay que reactivar el mercado interno. Pero para eso hay que mejorar el poder adquisitivo de los ciudadanos, hay que poner dinero en el bolsillo de la gente. Pero no tenemos financiamiento externo, porque de hecho estamos inmersos en una crisis de deuda, en default “selectivo”. Las reservas del Banco Central están cada vez más cortas. ¿De dónde sacamos los recursos para reactivar?

Primero lo que hay que hacer es operar ciertos cambios en la estructura de precios relativos que impliquen una redistribución del ingreso. Yo creo que en los primeros meses hay cierto margen para una reactivación relativamente fácil porque tenemos un nivel de capacidad ociosa enorme. El sistema productivo puede crecer ajustando por cantidades, sin presiones en los costos unitarios, diríamos en términos microeconómicos. Lo cual pasó también en la primera etapa del gobierno de Néstor. 

  • La Curva de Oferta horizontal (Keynesiana).

Sí, algo parecido a eso. Néstor contó con la ventaja de una situación externa muy favorable. Hoy el mundo ya no es ese, con lo cual nos vamos a manejar en el contexto de una restricción externa mucho más dura. Pero yo creo que hay cosas que se pueden hacer. Primero volver a establecer todos los controles al mercado cambiario que este gobierno desmanteló. Creo que es una gran victoria cultural que este gobierno haya empezado desde ahora a establecer controles, reconociendo implícitamente que lo que se había hecho llevó a este desastre y que es necesario establecer cierto tipo de controles para lograr estabilidad. Que no es solo la restricción de la compra de divisas, también hay que restringir la entrada de capital especulativo, que tienen países muy liberales como Chile y que jamás se les ocurrió desmontar. El plazo de un año mínimo de permanencia y el 30% de encaje no remunerado. Desmontar el control a la entrada de capitales especulativos fue una locura. Hay que volver a restablecer ese tipo de restricciones.

Una cuestión que es fundamental, hoy Argentina tiene uno de los salarios, en dólares, más bajos del mundo, estamos en salarios asiáticos. Ya no pueden decir que Argentina no es competitiva por el lado de los salarios, lo que le resta competitividad a nuestro país hoy son los precios descomunales que tienen las tarifas y la energía. Con lo cual lo que hay que hacer es recomponer salarios, y para eso hay que desdolarizar tarifas y combustibles y congelar sus precios. Y sobre esa base vos podés aumentar salarios sin que eso afecte el tipo de cambio real, porque lo que hacés es compensar una parte de la estructura de costos que son los salarios, con la otra que son energías y tarifas. Y eso va a dinamizar el consumo interno de una forma importante, muy importante. Hay que pensar que un salario en dólares tan bajo da un margen para subirlo muy grande sin que afecte la competitividad de la economía vía salarios. Lo que hoy ha afectado la competitividad de la economía son las tarifas y los combustibles, que en dólares son carísimos. Entonces lo que hay que hacer es revertir esa relación. Eso lo podés hacer de manera que la presión sobre el tipo de cambio real, que te genera un aumento de los salarios en dólares se compense con el congelamiento de las tarifas. Y eso sería un proceso redistributivo inverso al actual. ¿De dónde sale la plata? Sale de ahí, de las híper ganancias que tuvieron estas corporaciones en estos años, es un proceso que hay que revertirlo. El flujo de riqueza que se genera en lugar de ir a parar a energéticas, empresas de servicios públicos y bancos, tiene que revertirse y volver a recomponer los salarios, y eso lo hacés cambiando la estructura de precios relativos. No hay que crear riqueza de la nada, ni tampoco hay que emitir dinero para eso, no pasa por ahí la cosa. Primero que la emisión de dinero no es linealmente inflacionaria como dice la ortodoxia, más allá de que puede ser uno de los factores que generan inflación, pero la interpretación y la comprensión de la inflación no se puede reducir a la emisión de dinero. Inversamente, no siempre la emisión de dinero es inflacionaria, con un 50% de capacidad ociosa la emisión de dinero no puede ser inflacionaria. Si tenés inflación con un 50% de capacidad ociosa, es porque la causa del proceso inflacionario está en otro lado. 

  • Argentina tiene, debido a su matriz productiva de economía primarizada, una inflación estructural porque los productores de alimentos te suben el nivel general de precios de la economía.

Esa es otra, que se me pasó decir, hay que desdolarizar tarifas, combustibles y alimentos. Porque los precios de los alimentos se dolarizan en el momento en que se eliminan las retenciones a las exportaciones. Argentina produce alimentos para 400 millones de personas, bueno, hay que establecer algún tipo de plan para asegurar el abastecimiento interno y después que exporten el excedente. Pero el complejo agroexportador no quiere hacer eso, jamás han consentido un plan de ese tipo. Con lo cual ahí tenemos un problema que es económico en parte pero también es político. Retenciones a las exportaciones de granos va a haber que volver a instalar, y si el campo lo resiste habrá que ver cómo se maneja eso políticamente, pero no podemos tener los precios de los alimentos dolarizados, cuando el costo de producción de los alimentos en Argentina es mucho menor que el precio internacional. 

Yo creo que en algunos puntos hay que avanzar un poco más allá. Hay que volver a poner juntas reguladoras de granos. No puede ser que el comercio exterior de granos lo manejen 12 multinacionales y que el Estado no pueda meterse en eso. No podés desplazar a esas 12 multinacionales y poner un IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio fundado por Perón en 1946) porque no te da la correlación de fuerzas. Bueno, poné una cerealera estatal que defina precios testigo y que le compita a esas 12 multinacionales. Eso sí se puede hacer, solo requiere determinación política.